Elena Kukanova

"Todo tiene su valor -le respondió Yavanna- y cada cosa contribuye al valor de las otras."
-El Silmarillion.
Angamaitë, hijo de Castamir

Elena Kukanova es una pintora rusa residente en Moscú, y cuya carrera comenzó en la Escuela de arte y Liceo de Moscú en 1988.
Desde 1998, Elena asistió a la Academia de arte de Moscú, donde su atención la centró completamente en el retrato.


Su padre ejerció como coronel para el ejército ruso, por lo que Elena creció en un ambiente estrictamente militar. 


Elena ama el teatro, siendo éste su último trabajo como diseñadora de vestuario y escenografía. Sin embargo, ha declarado que otra de sus grandes pasiones son los países Italia y Francia, gusto que se refleja de lleno en el barroco de sus pinturas.

Nessä
Su carrera se vio perjudicada cuando se dio cuenta que tenía una alergia a la pintura al óleo, hecho que provocó que dejara de pintar por un buen tiempo. 


Sin embargo, la pasión por el arte era mayor, y entre diagnósticos y soluciones, encontró óleos alternativos y diferentes tipos de pulimentos que, si bien no dejaban de poseer cierta toxicidad, si permitían que Elena desarrollara su talento.

Morgoth y la corona de Silmarills
Elena es una persona increíblemente romántica, pero al mismo tiempo muy reservada.
Gusta de pasar tiempo paseando a través de parques y bulevares de la ciudad.
Sus artistas favoritos son Ilya Repin e Ivan Kramskoy, así como muchos del arte prerrafaelistas, que ha influenciado fuertemente en su obra.

Melian enseña a cantar a los ruiseñores
Su principal especialización es el retrato. En sus propias palabras: “Quien puede retratar, todo lo puede”.
Trabaja en técnicas de óleo sobre lienzo, témpera, técnica mixta acuarela aguada; gráficos: lápices de colores, grafitos, entre otros.
Es muy cierto, que las pinturas de Elena son orgullo de muchas colecciones privadas de todo el mundo.

La muerte de Glaurung y Túrin
Su arte en torno al Silmarillion está plasmado de retratos y escenas que demuestran los sentimientos del protagonista como la soledad de Andreth o la curiosidad de Eöl o incluso el amor de Beren hacia Lúthien. Utilizando colores muy suaves pero que dan esa sensación de ambientación profunda y trágica: demostrando que no todo camino está recorrido.

Aredhel y Eöl en Nan Elmoth

Aegnor y Andreth. El primer encuentro

El arte de Elena puede ser observado completamente en diversas plataformas sociales, aquí te dejo una de ellas:

Eduardo Maturana

-¿Satisfechos? - dijo Andreth. -Ningún corazón de Hombre está satisfecho. El tránsito y la muerte le es siempre penoso; pero un declive más lento proporciona cierto consuelo, y retira ligeramente la sombra.

-Andreth -De la muerte y los hijos de Erü

No hay comentarios:

Publicar un comentario