Personaje del mes

La Casa de Haleth es una de las tres casas de los hombres que habitan en Beleriand en la Primera edad. Los elfos le dieron ese nombre porque los conducía una mujer firme, de férreas convicciones, de temple indomable, pero solitaria como una estrella en el ocaso.

Su nombre era Haleth, y aunque se cree que la traducción más precisa sea "jefa" o "guardiana" en la lengua de los Haladin, la verdad es que no tiene un significado específico.

A continuación la pequeña y poco detallada biografía de:


"Pero Haleth era orgullosa y no quería que se le guiara o se la gobernara"
-De la llegada de los hombres a occidente. El Silmarillion.

Nacida en las tierras de Beleriand oriental, Haleth fue la primogénita de Haldad, quien era el Señor de la Casa por derecho.

Tras haber cruzado las montañas, el nuevo hogar de los seguidores de Haldad se establecieron en las tierras de Caranthir, Thargelion. Allí prosperaron y se acrecentaron como pueblo.
La pequeña Haleth se acostumbró a una vida más bien pacífica, pero en su corazón siempre estaba presenta el anhelo de ser dueña de sus propias tierras. En este tiempo aprendió tanto de diplomacia como de pastoreo; era una mujer versátil que podía hacer frente a cualquier situación y a cualquiera que se le enfrentara. Pero por sobre todas las cosas, amaba a su hermano mellizo Haldar.

Cuando Thargelion fue atacada por los orcos, Haleth demostró gran valía en la batalla. Lideró a una gran parte de los arqueros que en ese momento sólo resistían el asedio. El combate y el fragor de la batalla, trajeron malas nuevas para la familia de Haleth. Su hermano y su padre habían muerto en combate, cuando junto a unos cuantos guerreros trataban de romper la vanguardia de los orcos.
Haleth no decayó, y con sangre fría siguió manteniendo la línea de defensa hasta que sus fuerzas flaquearan.

Fue gracias a los guerreros de Caranthir, que los orcos pudieron ser derrotados, dándole nuevos aires y la victoria definitiva al pueblo de los Haladin. Caranthir y Haleth siempre fueron buenos amigos. Y acostumbraban a pasear en los verdes prados de Thargelion hablando de una infinidad de temas. Por esto Haleth quedó enormemente agradecida de su amigo y hermano en batalla.

Haleth sabía que existían lugares más allá de la planicie en donde podrían vivir libres tanto del hostigamiento de la sombra como del mandato de los elfos. Y tras las reconstituciones después de la batalla, es que se convirtió en la líder del pueblo. Ahora sería la Señora Haleth, una mujer taciturna pero de pensamientos precisos.
Su primera orden fue convocar a la asamblea, sólo para comunicarles que seguirían marchando hacia el oeste como pueblo, hasta poder encontrar un lugar seguro y de paz.
Caranthir también estuvo allí, y reconociendo la valentía de los hombres, les ofreció quedarse o marchar al norte con su hermano. Pero, Haleth, de espíritu indomable y cuyas ideas estaban muy bien establecidas, rechazó cortésmente:

-Estoy decidida, Señor, a abandonar la sombra de las montañas e ir hacia el oeste, a donde han ido ya algunos de los nuestros.

Así que no hubo quien la detuviera.

Su primera parada fue Estolad, en donde se establecieron por un corto tiempo, y desde aquí en adelante fueron conocidos como el "Pueblo de Haleth". Un pueblo más bien agricultor e independiente.

Pero el corazón de Haleth, es un corazón inquiero, y pronto deseó seguir buscando nuevas tierras en donde habitar, así que dejando parte de su pueblo en las tierras de Estolad, sobretodo a aquellos que se encontraban cómodos en el campamento, avanzó hacia el norte llegando hasta el valle  oscuro de Nan Dungortheb, con muchas penurias y perdidas; mientras varios de sus seguidores se quedaban en las tierras de Brithiach, ella avanzaba con quienes la seguirían al límite hasta instalarse en el Bosque de Brethil. Siempre al frente, ya que se le consideraba una mujer valiente en la defensa, de gran fuerza y corazón.

Una vez establecidos, Haleth volvió a la vida de antes, a sus quehaceres. Seguía siendo la líder, pero también había tiempo para sus asuntos. En tanto que perfeccionaba su arte en la guerra y la caza.

Sin embargo, los primeros problemas que tuvo Haleth como señora de Brethil, fue el desaire de Thingol al considerar que no era provechoso que los Haladin se establecieran tan cerca de su reino, así que por intermediación de Finrod Felagund, señor de Nargothrond, los hombres del bosque pudieron establecerse de forma definitiva y libre con la sola condición de montar guardia en los cruces del Teiglin contra todos los enemigos de los elfos y que por la espada no permitieran entrar a los orcos al bosque.

A todo esto Haleth, envió un mensaje a Thingol, demostrando toda la lealtad y fortaleza de un miembro de los edain:

-¿Dónde están Haldad, mi padre, y Haldar, mi hermano? Si el rey de Doriath teme una amistad entre Haleth y quienes han devorado a Haldad y Haldar, entonces los hombres no entendemos los pensamientos de los eldar.

Ordenó construir casas en lo profundo del bosque, así como diversos fuertes y torres de guardias, estableciendo las bases de este pueblo, y constantemente enviaba exploradores hacia la Planicie guardada como medida del cuidado de las fronteras. La gran mayoría de su pueblo la amaba porque fue por ella que pudieron establecerse en prometedoras tierras.

Haleth vivió allí el resto de sus días, muriendo por causas naturales en el año 420 de la Primera edad. Su pueblo levantó un montículo verde y se llamó "Túr Haretha", en las alturas del bosque, y también "Haudh-en-Arwen", que en sindarin es "El túmulo de la Señora".

Debido a que Haleth no dejó ningún tipo de descendencia, ni tampoco matrimonio, el Señorío del Bosque de Brethil, y el mando del pueblo pasó a las manos de Haldan, hijo de Haldar y sobrino de la señora.

  • Raza: Edain
  • Cultura: Hombres del bosque de Brethil
  • Linaje: Casa de Haldad, Casa de Haleth
  • Títulos: Princesa de la Casa de Marach; Señora de la Casa
  • Nacimiento y orígen: Año 341 de la Primera edad en Thargelion
  • Padres: Haldad, Madre desconocida
  • Esposo: No
  • Hijos: No
  • Residencia: Thargelion; Bosque de Brethil
  • Objetos: No

Valariandë

-¿Satisfechos? - dijo Andreth. -Ningún corazón de Hombre está satisfecho. El tránsito y la muerte le es siempre penoso; pero un declive más lento proporciona cierto consuelo, y retira ligeramente la sombra.

-Andreth -De la muerte y los hijos de Erü

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