Pueblos de Beleriand: Hombres del Bosque de Brethil


"El pueblo de Haleth apenas fue afectado en un principio por la guerra, ya que vivía al sur en el bosque de Brethil, aunque ahora libraba una batalla con los orcos invasores, pues eran hombres de corazón valeroso y no estaban dispuestos a abandonar a la ligera los bosques que tanto amaban"
-De la ruina de Beleriand y la caída de Fingolfin. El Silmarillion.

Habitando silenciosamente la densa y poco poblada zona boscosa del centro de Beleriand, se encuentran los Hombres del bosque de Brethil, también llamados los Hombres de Haleth o Casa de Haleth en honor a la más grande líder que ha tenido esta tribu.

Se trata de un pueblo relativamente tranquilo, compuesto de varias familias muy numerosas. De entre los hombres, son el único pueblo que se ha mantenido a la retaguardia de la guerra, más prestando ayuda que enfrentándola.

Esto no significa que no sepan defenderse, incluso en el último tiempo, los guerreros y exploradores del pueblo se han visto masificados debido a las, cada vez más ocasionales, incursiones de orcos en la región.

La fuerza de los Haladin, como también son conocidos, se halla en la unidad de clanes, puesto que todos se sienten familiares los unos con los otros; aún esto, tienen el apoyo de Thingol Mantogris y los elfos de Doriath, con quienes han pactado protección a cambio de protección, lo que los transforma en la retaguardia de los hombres y vanguardia de los elfos.

Halmir, hijo de Haldan, es el Señor de Brethil, quien tiene cuatro hijos: Haldir, Hundar, Hareth e Hiril.

Hace un año atrás, una terrible incursión de orcos y trolls bajó por la región del Paso del Sirion, devastando todo a su alrededor. Su propósito era uno solo: tomar Minas Tirith para controlar uno de los pasos más importantes en Beleriand, y tener así acceso a todo el continente.

Halmir, ayudado por una hueste de arqueros de Doriath liderados por Beleg Cuthálion, salieron sorpresivamente de entre los árboles y claros, y destruyeron completamente a la legión de Angband.

A raíz de esto, durante muchos años, las criaturas de la sombra no se han atrevido a cruzar este paso, y el pueblo de Haleth vivió en paz, otorgando tiempo para la recuperación y la restauración a los reinos del sur.

Los hombres de Haleth gustan de vivir en poblados escasos y aislados, esparcidos por aquí y por allá, cultivando sus típicas granjas reforzadas con empalizadas de madera y construidas alrededor del "Gran hogar".
Son cazadores furtivos y rastreadores de animales salvajes sin igual; tradicionalmente, las mujeres luchan y cazan junto a sus hombres, o incluso solas si no están casadas o han enviudado. Así, en su lucha por sobrevivir y mantener la estricta pero fiel vigilancia al margen de todo, el pueblo de Haleth espera el momento en que puedan vivir tranquilos como se les prometió.

Eduardo Maturana

-¿Satisfechos? - dijo Andreth. -Ningún corazón de Hombre está satisfecho. El tránsito y la muerte le es siempre penoso; pero un declive más lento proporciona cierto consuelo, y retira ligeramente la sombra.

-Andreth -De la muerte y los hijos de Erü

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