Pueblos de Beleriand: Altos Elfos Noldor



"Su nombre significaba "los sabios", es decir, aquellos que están dotados de una gran sabiduría y entendimiento. De hecho, los Noldor no tardaron en demostrar que tenían más talento para las empresas intelectuales y las habilidades técnicas que todos los demás elfos".
-Los Quendi y los Eldar, La guerra de las joyas.

Los altos elfos Noldor fueron el segundo grupo de elfos que completaron el gran viaje hacia Aman. Su nombre significa "sabiduría" ya que poseen grandes conocimientos en artesanía y otras ciencias y cada vez están más sedientos de ello.
Son los más hábiles entre los primeros nacidos, y en las Tierras Bendecidas tuvieron siempre la amistad de Aulë, el herrero.
Fëanor, el gran artesano y Señor de los Noldor acarreó a su pueblo a las tierras de Beleriand en una era de oscuridad y miedo, cuando todo lo que era bueno y justo en el mundo se perdía ante la sombra del poder del enemigo. Es para recuperar los silmarili que los altos elfos Noldor regresaron, y su juramento ata a todos los que sigan este ideal.
Fundaron enormes torres y bastiones que hasta hoy en día han sido considerados como refugios y baluartes para todos los elfos.
En estos bastiones han habitado los Noldor manteniendo a raya a los enemigos, pero como ya el tiempo de los elfos llega a su fin, se han dado cuenta de que las canciones que entonan en las salas son cada vez más trises, al recordar los horrores del pasado y la ruina que trajo a este clan, el que el Enemigo Negro se entrelazara en su destino.
    
Fëanor forja los Silmaril


Los altos elfos son justos y de talla alta, poderosos y orgullosos como ningún otro elfo.
Jamás se acobardan ante la creciente oscuridad del norte.
Sin embargo, los viajeros que van a estas fortalezas, encuentran a los altos elfos como criaturas de contradicción. Vivirá momentos felices mediante las canciones y odas que estos elfos inspiran, pero sus rostros sombríos y sus palabras de dolor hace recordar el desvanecimiento del mundo.
Sus terribles juramentos les han enseñado a apreciar cada día como si fuera el último y enfrentar este dolor con gracia y majestad.
Más que cualquier otro pueblo libre, conocen la virtud de la esperanza y el poder de la sombra.

Himring, la fortaleza de Maedhros

Eduardo Maturana

-¿Satisfechos? - dijo Andreth. -Ningún corazón de Hombre está satisfecho. El tránsito y la muerte le es siempre penoso; pero un declive más lento proporciona cierto consuelo, y retira ligeramente la sombra.

-Andreth -De la muerte y los hijos de Erü

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